13 cosas que no sabias sobre el erotismo - 1 - 59-23

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El término erotismo (del heleno ἔρως: érōs) designaba originalmente al amor apasionado unido con el deseo sexual, sentimiento que fue encarnado por el dios Eros. Tiene una relación evidente con la sensualidad, la sexualidad y las capacidades de atracción entre los humanos.1​

En castellano y en otros idiomas modernos, el término «erotismo» es una palabra compleja que puede tener dos significados, en tanto que queda definida por 2 conceptos diferentes, con lo que se puede charlar de 2 tipos diferentes de erotismo conforme el sentido que lo define:

Por una parte, la picardía (entendida como acción o dicho en el que hay malicia o bien atrevimiento, aunque no una clara insinuación) y la propia insinuación, al cual puede designarse como erotismo poético o erotismo romántico, y se comprendería como una respuesta a la busca de interacción social.

A sí mismo, por la pornografía, que se puede denominar erotismo sexual, en tanto que estaría relacionado directamente con los preludios del acto sexual (particularmente en los juegos sexuales), con los tienda erotica que se pretende desarrollar la excitación de la pareja y la lubricación de los órganos genitales, lo que facilita el coito y otros tipos de comportamientos sexuales.

Erotismo y pornografía

La delimitación entre erotismo y pornografía es "una cuestión estrictamente personal", aunque es posible aseverar, sin lugar a dudas, que el erotismo se limita a mostrar epidermis con esplendidez y a sugerir con mayor o bien menor picardía, mientras que la pornografía ilustra las relaciones sexuales explícitas que mantienen los personajes. En este sentido, los apasionados al cómic nipón distinguen el Ecchi (ッチ), que no muestra el coito, del hentai (変態), de forma plena pornográfico. La diferencia se establece, por tanto, en el grado de relevancia de los elementos eróticos para el desarrollo de la obra.

Amor erótico y amor romántico

La dicotomía entre el amor erótico y el amor romántico no es en general absoluta, si bien ha quedado para el aspecto romántico la asociación principal con el amor (en lo que se refiere a que un auténtico amor es altruista y, se supone, sublima la sensualidad). A esta dicotomía se debe que ya en la Antigüedad clásica los griegos tendían a distinguir entre el eros y el ágape (el segundo de los cuales era el amor solidario y, pudiera decirse, romántico); tal distinción se tradujo al latín como la existente entre la cupiditás y la caritás.

En las religiones

En las religiones y sistemas de opiniones siempre y en toda circunstancia está presente el erotismo, aunque se puede localizar en dos facetas aparentemente muy opuestas: por ejemplo, en el cristianismo católico, los textos místicos de Juan de la Cruz y Las moradas, de Teresa de Jesús, tienen una oratoria llena de un sublimado erotismo dirigido a la deidad, al tiempo que en otras religiones (como las de los fenicios, mesopotámicos y otros) existía una prostitución sagrada que llegó a la Grecia clásica. En la Roma Antigua se hace notorio el contraste entre la "lascivia" con abundante arte erótico o, más que entre los helenos, de forma directa pornográfico y la severa castidad y virginidad impuesta a las vestales. Tales antinomias en un mismo sistema religioso se patentizan también en el hinduismo, donde existen movimientos promotores de las más rigurosas ascesis opuestas a lo libidinoso junto a exaltaciones de la sexualidad, como ocurre con el conocido texto del Kama Sutra o con las imágenes sexuales de templos como los de Suria y Khajuraho.

Erotismo y fetichismo

En el mundo de los objetos, el erotismo puede confundirse con el fetichismo, que es la derivación de la libido cara objetos o bien unas partes del cuerpo; de tal modo que la vista o bien una simple imagen auténtica o mental de esa parte del cuerpo provoque en el fetichista un deseo sexual.

Erotismo intelectual

Una percepción más intelectual del erotismo lleva la cuestión a campos en los cuales se supone una ausencia del mismo; por servirnos de un ejemplo, la obra escultórica el Éxtasis de Santa Teresa, de Gian Lorenzo Bernini, que representa el éxtasis místico con la expresión de una mujer en estado de éxtasis físico. El erotismo es un dispositivo complejo (puesto que engloba distintos componentes de lo subjetivo y lo social y desde la bioquímica hasta el arte) que genera atracción sexual y que puede canalizarse adecuadamente para conseguir la completa satisfacción del deseo si no hace que otras personas se sientan perjudicadas negativamente.

Grandes Autores, Obras maestras o bien Jalones representativos

Artículo principal: Historia del desnudo artístico

La curiosidad por el erotismo es un comportamiento natural o innato en los seres humanos. Desde la Antigüedad, representaciones de desnudos como la Venus de Milo o las diosas de la fertilidad en paredes prehistóricas son evidencia de este interés. El desnudo en representaciones visuales ha sido constante en todas las culturas.

A continuación se enumeran, agrupadas según la naturaleza de los medios expresivos y ordenadas, de manera aproximada, cronológicamente, ciertas obras del erotismo clásico. La lista es incompleta y nada rigurosa. Ciertas son piezas maestras, otras no están acá más que con lo que representaron en su temporada, por el encono con que fueron perseguidas o bien prohibidas o bien censuradas o por el hecho de que introdujeron alguna novedad en los trillados caminos que la cultura humana lleva recorriendo desde sus orígenes.

Literatura

Agostino Carracci: Angélica y Medoro

El carácter desvergonzado y satírico de mucha literatura medieval acabó recogiéndose en cancioneros y antologías. Era un elemento natural de aquella cultura, de carácter popular y de transmisión oral, en el que las autoridades participaban y que consideraban inofensivo. Las nuevas necesidades de entretenimiento y la ampliación de la audiencia que se produjeron con el Renacimiento propiciaron que versistas y escritores creasen nuevas obras en la misma línea, en un inicio destinadas a sus nobles patrones, mas alcanzables también a un público más amplio. En el contexto de la Contrarreforma, el extremo carácter libertino de muchas de ellas originó enfrentamientos con el Papado romano, que a lo largo de los siglos siguientes se acentuaron y fueron parte integrante de las tensiones originadas por el nacimiento de la modernidad europea.

Los autores y obras que se cuentan a continuación no son más que los casos más representativos de un conjunto considerablemente más amplio, que abarca prácticamente toda la historia de la literatura. Por las razones mentadas previamente, habitualmente la autoría aquí presentada no es más que la atribución realizada por los estudios posteriores de los especialistas.